4 dic 2011

Para darme cuenta basto solo una mirada, una mirada que giro mi vida 180 grados… El me miró de una forma diferente, vió que dentro de la fiera todavía existía un poquito de humanidad y el me trajo de nuevo a la vida. Me dio el cariño que siempre había necesitado, fue mi razón para vivir, para dejarlo todo atrás... y querer empezar de nuevo.

Con la tecnología de Blogger.
No siempre consigo lo que quiero.